En Aris Salvaescaleras, nos tomamos muy en serio el proceso de embalaje de exportación, asegurándonos de que cada uno de nuestros productos llegue a su destino final en perfectas condiciones. Para lograrlo, seguimos un meticuloso procedimiento que se desarrolla en tres fases, garantizando así la máxima calidad y seguridad en el transporte de nuestros salvaescaleras.
Fase 1: Montaje y desmontaje en fábrica
El proceso comienza con el montaje completo del salvaescaleras en nuestras instalaciones. Esto nos permite comprobar su funcionamiento y asegurarnos de que todo está en perfectas condiciones antes de proceder con el embalaje. Una vez validado, el equipo es cuidadosamente desmontado, para facilitar su transporte y minimizar cualquier riesgo de daño durante el envío.

Fase 2: Identificación y empaque individual
Cada una de las piezas del salvaescaleras es identificada y preparada para su embalaje. Las piezas se empaquetan individualmente, utilizando fundas especiales que las protegen de golpes, arañazos o cualquier otro tipo de daño que pueda ocurrir durante el transporte. Además, los componentes se agrupan en cajas numeradas, lo que facilita su localización y posterior montaje en destino.
Dentro de cada caja se incluyen los manuales de instalación y planos de montaje, lo que asegura que los técnicos encargados del montaje en el lugar de destino tengan toda la información necesaria para una instalación rápida y eficaz.
Fase 3: Carga en camión para transporte
El paso final del proceso es la carga en camión o contenedor para su transporte. Aquí, nos aseguramos de que cada caja esté colocada de manera óptima, respetando las normas de seguridad para evitar movimientos indeseados durante el trayecto. Nuestra mercancía no es remontable, es decir, tanto en la carga, descarga y manipulación en almacén, no se puede posicionar ninguna otra mercancía o elemento encima del embalaje del equipo. Además, el orden de carga sigue una lógica de montaje, facilitando que, al recibir el pedido, el cliente tenga a mano todas las piezas necesarias en el momento adecuado.
Este cuidadoso proceso de embalaje garantiza que nuestros salvaescaleras lleguen en perfectas condiciones, listos para ser instalados sin contratiempos, y manteniendo nuestra promesa de calidad y satisfacción al cliente.


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