Al igual que no todas las barreras arquitectónicas son iguales, tampoco lo son las soluciones de accesibilidad. En el momento de instalar una plataforma salvaescaleras, uno de los aspectos más importantes es analizar correctamente el entorno y elegir el sistema que mejor se adapte al espacio disponible, a la normativa vigente, al uso previsto y a las personas usuarias.
Entre las opciones más habituales destacan las plataformas verticales y las inclinadas.
En cualquier proyecto de accesibilidad, la elección de la solución adecuada comienza mucho antes de la instalación. De hecho, una parte importante del éxito de un proyecto depende de la capacidad de la empresa de distribución o de la empresa instaladora para identificar correctamente las necesidades del edificio y proponer la alternativa más adecuada que responda a la normativa vigente teniendo en cuenta las necesidades de la instalación. La fase de asesoramiento técnico resulta fundamental para garantizar una instalación eficiente, segura y adaptada a las necesidades reales.
Error habitual: buscar una solución sin analizar el problema
Es frecuente que una comunidad de propietarios, un administrador de fincas o incluso un particular contacte solicitando una solución concreta porque la conoce o porque la ha visto instalada en otro edificio.
Sin embargo, una misma barrera arquitectónica puede resolverse de formas muy diferentes dependiendo de factores como el espacio disponible, el recorrido a salvar o el perfil de las personas usuarias.
Por este motivo, uno de los errores más habituales en los proyectos de accesibilidad consiste en centrarse demasiado pronto en el producto y no tanto en el análisis del entorno.
Antes de plantear cualquier propuesta conviene realizar una evaluación técnica que permita comprender exactamente cuáles son las necesidades del proyecto y cuáles son las limitaciones del edificio. El objetivo, además, es evitar modificaciones posteriores, o generar sobrecostes innecesarios.
Visita técnica: el momento que determina el éxito de la instalación
Durante la visita técnica no solo se toman medidas. También se recopila información que será determinante para la elección de la solución.
Algunos aspectos que deben analizarse son:
- El desnivel que se debe salvar.
- La configuración del acceso.
- El espacio disponible para la instalación.
- La circulación habitual de personas residentes y visitantes.
- El tipo de persona que utilizará el sistema.
- Si el equipo estará ubicado en interior o exterior.
En muchos casos, la instalación se plantea inicialmente para resolver una situación concreta, pero termina convirtiéndose en una mejora que beneficia a un número mucho mayor de personas usuarias.
Cuándo una plataforma vertical es la mejor alternativa
Las plataformas verticales son especialmente útiles cuando el desnivel a salvar no supera los 3 metros en plantas no diferenciadas y existe espacio suficiente para realizar un recorrido completamente vertical, dejando a su vez espacio suficiente para la vía alternativa de las escaleras.
Son habituales en:
- Entradas de comunidades de vecinos para garantizar el acceso hasta el ascensor desde el portal.
- Accesos desde la calle al portal.
- Viviendas unifamiliares.
- Edificios públicos.
Este tipo de solución permite acceder cómodamente con silla de ruedas y suele integrarse bien en espacios donde no es viable instalar una rampa de obra o bajar el ascensor a cota cero. Además, esta solución está siempre lista para su uso.
Desde el punto de vista de la persona encargada de la instalación, este tipo de proyectos suelen presentar ventajas importantes. La integración en el entorno resulta completa, el recorrido es directo y la solución puede adaptarse a espacios donde una rampa convencional ocuparía demasiado espacio.
Plataformas inclinadas: adaptadas a la escalera existente
Cuando el acceso cuenta con una escalera larga o con varios tramos, o si no hay ancho suficiente para instalar una vertical, las plataformas inclinadas suelen ser la opción más adecuada.
Estas plataformas se desplazan siguiendo el recorrido de la escalera y pueden adaptarse tanto a escaleras rectas como curvas. Una de sus grandes ventajas es que permiten aprovechar la estructura existente del edificio sin necesidad de realizar modificaciones, ya que la instalación de las vías por las que circula el salvaescaleras se puede realizar con fijación a los propios escalones o directamente a pared en los casos más estrechos o que el cliente así lo requiera.
Para la persona encargada de la instalación, este tipo de proyectos requiere prestar especial atención a aspectos como la anchura libre de paso, la presencia de curvas o los cambios de dirección.
Las escaleras rectas suelen ofrecer configuraciones más sencillas, mientras que los recorridos curvos exigen un mayor nivel de personalización y un análisis técnico más detallado. Por esta razón resulta fundamental trabajar con fabricantes capaces de ofrecer soluciones adaptadas a diferentes configuraciones arquitectónicas.
El papel del fabricante durante la fase de prescripción
La labor de la persona distribuidora no termina al identificar el tipo de solución más adecuada. También necesita contar con el respaldo técnico de un fabricante capaz de acompañarle durante la fase de análisis y diseño.
Cada proyecto presenta condicionantes específicos y disponer de diferentes alternativas dentro del catálogo facilita enormemente la capacidad de respuesta ante situaciones complejas.
En Aris Salvaescaleras os ayudamos a diseñar cada solución a la medida de las necesidades concretas de cada caso.
Además, todos nuestros equipos están diseñados para cumplir los requisitos normativos aplicables y responder a las necesidades reales de uso de cada instalación.
La importancia de un estudio previo
Cada edificio presenta características diferentes. Por eso, antes de instalar cualquier sistema, es fundamental realizar un estudio técnico que permita identificar cuál es la solución más adecuada. Una buena planificación evita problemas posteriores y garantiza una instalación más cómoda, funcional y adaptada a las necesidades reales del entorno.
Las plataformas verticales e inclinadas responden a necesidades distintas, pero ambas tienen un objetivo común: mejorar la accesibilidad y facilitar la autonomía de las personas. En Aris Salvaescaleras sabemos que elegir correctamente el sistema adecuado permite aprovechar mejor el espacio, mejorar la comodidad diaria y conseguir una solución mucho más eficiente a largo plazo.
Para las empresas de distribución e instalación una correcta fase de asesoramiento supone una oportunidad para diferenciarse, generar confianza y garantizar el éxito de cada proyecto de accesibilidad.
Para más información sobre otras soluciones de accesibilidad, visite nuestra página web o contacte con nosotros directamente.

